Si, por mucho tiempo he esperado a hacer esta entrada porque yo hablo de las cosas que me gusta más de las que no me gustan. Y esto a mí me gusta. Me encanta.
Ha sido un viaje largo antes de volver a releer los libros de esta saga que me obsesionó durante mi adolescencia y a la que le debo bastante buenos momentos de mi vida. Demasiados recuerdos. La pasé muy bien siendo fan obsesiva de la saga "Crepúsculo" con mis amistades escolares y en las comunidades de internet.
Esa experiencia me forjó como fan y también como persona hasta cierto punto (sí, para mí son cosas distintas). En el camino, una va a aprendiendo cosas y explorando cada vez más dentro del mundo de los libros y de sus propios intereses en general, entonces era inevitable que me alejara de esta saga por bastantes años.
Es parte de crecer supongo.
Comenzar a leer esta saga me llevó a leer cada vez más y conocer qué es lo que realmente me gusta en la literatura al menos de manera referencial. Pero hace demasiado tiempo que no la he vuelto a leer y eso tiene que cambiar este año.
Hay muchas cosas que he aprendido con el tiempo que se encuentran extremadamente ligadas a la historia de amor entre Bella Swan y Edward Cullen. En especial, algunos temas mencionados en esta historia, a los cuales no les presté demasiada atención por ser una lectora poco experimentada y algunas perspectivas sobre las cuales nunca pensé demasiado. Asimismo mi perspectiva personal sobre el amor ha cambiado radicalmente. Esto último en particular me ha llevado a querer volver a leerlos y escribir algo relacionado a este proceso.
Intentaré ser lo más honesta con esta reseña, pero también debo exponer mi sesgo de fan. Soy fan de la saga "Crepúsculo" desde hace quince años aproximadamente. Puede que un poquito más. Hasta la actualidad, me gusta saber qué están haciendo los actores principales de sus películas y leí casi todos los libros de la autora. Aún veo las películas mientras me tomo un vinito y me río con los memes que hacen en la cuenta de "Crepusculonas" (o algo así se llama) en Instagram; por lo tanto, no seré cien por ciento objetiva.
No. Jamás. Lo único que puedo ofrecer es mi honestidad.
Preámbulo personal
Me acuerdo haber tenido muchas ganas de ver la primera película de la saga cuando esta era promocionada por todas partes de la ciudad en el año 2008 porque parecía una historia bastante fresca para lo que se acostumbraba ver en las películas de romance. Una protagonista tímida y taciturna que se enamora de un ser inmortal. Pero no tenía plata para pagar una entrada para el cine porque no sólo era una menor de edad sino que también mi familia era pobre. No vivíamos mal, pero esos lujitos no siempre se daban.Entonces, tuve que recurrir a la piratería. O sea...no yo.
La primera vez que vi la película fue en un CD comprado en la feria que tenía con la cinta grabada del cine (muy evidentemente) en la casa de una amiga del barrio. La vi con su hermana mayor porque ella no estaba muy interesada en este tipo de cosas, mientras que a mí ya me gustaba el estilo medio gótico y darks. Entonces, caí como una abeja a la flor.
Sin embargo, cuando comencé a obsesionarme en serio con la saga "Crepúsculo" fue gracias a una tía, con quien nos tratamos casi como amigas porque somos relativamente cercanas en edad. Ella me instó a leer los libros y me mostró parte de este mundo en los foros de internet o distintas páginas de Fotolog -sí, esa es mi edad-. A mí me costó un poco convencer a mi mamá que me comprara los libros porque si era difícil comprar una entrada de cine, imaginen un libro. Pero con mucho esfuerzo y sacándome buenas notas en el colegio -cosas de una niña normal-, logré que me comprara en Estación Central una copia de Crepúsculo a cinco lucas. Pirata, obvio.
Esa es una historia medio engañosa de cómo comencé, porque...no fue el primer libro que leí de la saga.
Disclaimer (?)
Ok. La forma de ordenar esta entrada será desde el primer libro que leí de la saga hasta el último. Eso sí, voy a ignorar dos libros que la componen porque no me dan mucho y no siento que sean relevantes para el desarrollo de la trama principal. Estos son "La segunda vida de Bree Tanner", el spin-off de Eclipse, y "Vida y muerte", la reinterpretación que hizo Stephenie Meyer del primer libro para el décimo aniversario de la saga sobre el cual tengo demasiados comentarios que no tengo ganas de escribir. Aunque si me dan ganas de volver a leerlos, los agregaré más adelante.Como es un viaje bastante largo porque de por sí los libros son gorditos, voy a hablar de cada uno en entradas distintas. En especial porque tengo hartas opiniones sobre los libros como si fuera una historia auto conclusiva y también hay harta historia personal mezclada con la saga entonces sería demasiado hablar de ella en su totalidad en una sola entrada, que era la idea original. Así que voy a leer y hablar primero: "Sol de Medianoche".
Es extraño decir que el primer libro que leí de la saga fue el último que se publicó y que yo lo leí a mi tierna edad de once años, pero este libro tiene mucha historia.
El texto filtrado no era más que un borrador de sus doce primeros capítulos que abarcaban bastante bien la historia del primer libro de la saga. Pero era eso: un borrador filtrado sin el consentimiento de Meyer. Por lo tanto, la autora se sintió muy expuesta ante este tipo de filtraciones de sus trabajos y obviamente molesta con los responsables de ello, se desmotivó a continuar con la novela y dejó la obra en una pausa indefinida. Para todas quienes leímos esa filtración fue el fin del mundo.
Yo pasaba mucho tiempo en internet y gracias a mi tía, logré estar en muchos foros donde se discutía sobre la saga "Crepúsculo". De ahí saqué este manuscrito traducido por las fans, el cual leí porque sentía curiosidad de saber si lo que había visto en la pantalla era como se relataba en el texto. Y lo amé, porque era infinitamente mucho mejor.
Después de casi una década, "Sol de medianoche" llegó a las librerías...pero yo no estaba tan emocionada. Quería leerlo sí, pero si no tenía la posibilidad de hacerlo no pasaba nada. Era una universitaria desempleada y gastaba mi poco dinero en el pasaje del transporte público, comida chatarra y discos de k-pop.
Sin embargo, nada de eso importa PORQUE YA LO LEÍ. CUMPLÍ MI DEBER CÍVICO COMO CREPUSCULONA.
Y aquí va mi humilde opinión.
Comentarios
Me ha costado bastante ordenar mis pensamientos porque están divididos en comentarios aleatorios que he escrito en una página de notas y en un cuaderno que he comenzado a llevar como un tipo de diario literario, lo cual me ha incomodado bastante puesto que estoy temerosa aún de leer mis propios pensamientos. Entonces todo esto va a leerse como mucho vómito de palabras probablemente para quien se haya tolerado mi horrible redacción y una anécdota que no le importa a nadie.
Bueno.
Creo que debo empezar por comentar que me sorprendió la extensión del libro. No porque lo vea como un desafío insuperable sino porque supera con creces la cantidad de páginas que tiene "Crespúsculo". Me atrevo a decir que hasta lo duplica, lo cual es interesante porque significa que Edward es un narrador bastante activo o que hay mucha más historia que contar que simplemente la narrada por Bella la humana. Esta fue mi primera impresión del libro publicado, y yo creo que cumplió un poco con esa expectativa inicial porque se relatan muchos hechos que en el primer libro de la saga no podemos saberlo al ser narrado en primera persona por Bella Swan.
Continuando con los aspectos formales del libro, la portada es maravillosa. Creo que es mi favorita de todas las que componen la saga y su relación con el mito de Perséfone me ha tomado por sorpresa de manera positiva. Hubo una relación real de lo visual con el contenido del libro, dándole una nueva perspectiva a esta historia de amor. La portada de "Sol de medianoche" tiene una granada partida por la mitad que representa el mito del rapto de Perséfone, mediante el cual los habitantes de la Antigua Grecia buscaron explicar los cambios de las estaciones del año.
Este mito es uno de los más conocidos dentro del mundo antiguo cuyo punto de partida es el rapto de Perséfone por parte de Hades, quien la lleva a vivir con él al Inframundo para desposarla. Esto desata la ira y pena de su madre Deméter -la diosa de la agricultura- que tiene como consecuencia campos estériles y sin cosecha. Por ello Zeus lucha por convencer a Hades de devolver a Perséfone con su madre. Pero ésta se come unos granos de granada, lo cual la obliga a pasar una temporada junto a Hades en el Inframundo y sólo el resto del año junto a Deméter.
Este mito es rememorado por Edward en varios pasajes del libro, ya que compara a la diosa griega y reina del inframundo con Bella. Él se asimila a Hades al querer raptarla y sacarla del mundo que conoce, para llevarla al suyo sólo por su sentimiento egoísta del primer amor. Este mundo lleno de secretos que lo aprisiona. Por lo que esta relación visual con el contenido del libro es un punto a destacar.
No puedo hablar mucho de esta historia al ser tan conocida, así que me enfocaré en lo importante: la nueva perspectiva.
Edward es un narrador bastante entretenido y que trabaja demasiado desde su interior, muy similar a lo que Bella hizo en su oportunidad. Aunque el autodesprecio del vampiro es mil veces más intenso de la misma forma que son sus sentimientos hacia la humana. Esto lo menciono como un punto totalmente positivo. Nuestro protagonista pasa del deseo ardiente de asesinarla para beber su sangre a una adoración divina, dispuesto a arriesgarlo todo para que ella tenga la oportunidad de vivir, en menos de un par de meses.
Por muchos años odié a Meyer por transformar a este vampiro en un ser perfecto, cuando es de cultura popular que son seres demoniacos y atormentados. Ejemplos hay demasiados en la literatura. Pero con la lectura de este libro me di cuenta que en realidad, hizo un trabajo competente porque nuestra narradora fue Bella Swan. Ella idealiza a Edward hasta el punto que no creemos que él sea capaz de hacerle daño, le entrega una confianza ciega desde las primeras interacciones entre los protagonistas. Entonces, vemos sólo lo que ella ve y se nos relatan sus pensamientos sin filtro ni contraste con alguna opinión externa. Sus pensamientos son enigmáticos para Edward, no para el lector.De la misma forma, las emociones de nuestro taciturno vampiro son accesibles únicamente cuando es nuestro narrador. Esto nos lleva a abordar una de las primeras observaciones objetivas -o no- de quién es este personaje y la primera conclusión es: Edward Cullen es intenso de mierda. Un hombre anticuado que aún mantiene la idea de un primer amor inalterable y eterno, que tiene una pasión escondida que se ha ido acumulando por casi un siglo de existencia. Conoció la muerte muy joven, a principios del siglo XX, y nunca se le permitió vivir como un ser joven en toda su plenitud. Eso es lo que nos relata. Jamás tuvo las experiencias vitales que cualquier hombre de su edad podría o vivió, sólo se puede acercar con timidez y cautela a algunas de éstas (como ir a la universidad, por ejemplo) gracias el estilo de vida promocionado por Carlisle, su creador. Por eso el fenómeno de Bella le golpea como un camión en su vida generando esta intensidad algo incomoda y exagerada, por eso es necesario ver la película completa. Incluso Meyer reitera en más de una ocasión esta idea: Bella es realmente el primer amor de Edward.
Aunque esta intensidad parece ser un rasgo de la personalidad del personaje más que una reacción al primer amor. En algunos pasajes nuestro narrador se compara a sí mismo con sus hermanos vampiros, en particular, con Emmett a quien describe como un hombre muy despreocupado de las cosas, demostrando cuan en serio se toma todos los asuntos que le importan. Existen diálogos entre ellos que grafican muy bien esta diferencia, reflejando de manera explícita la intensidad de los sentimientos de Edward.
Además de la profundidad del amor, este rasgo de la personalidad se grafica magistralmente en el primer encuentro del vampiro con el aroma cautivante de la nueva celebridad del pueblo. Los pensamientos asesinos de Edward en este primer encuentro son explícitamente crueles, egoístas y se vuelven algo reales cuando describe la facilidad para hacer sus fantasías realidad gracias a las ventajas de su naturaleza no humana. No se guarda nada. Pero eventualmente se vuelve una especie de masoquismo y un deseo feminicida porque el deseo de matarla nunca se va. Es esto lo que lo atormenta durante toda la novela.
Edward vive atormentado por su propia naturaleza, ese es otro rasgo presente durante todo el relato. Este sentimiento es acentuado por su enamoramiento con Bella, al ser demasiado consciente de sus ventajas físicas de depredador y que le impiden amar de manera convencional a nuestra muchacha. Esta tormenta y la intensidad me hicieron escribir lo siguiente: EDWARD SEXOOOOO....ENFERMO DE SED DE SANGRE Y DE SEXOOOO. Literalmente EDWARD SEXO.
Me sorprende lo mucho que se siente vampiro Edward durante todo este viaje. Es comprensible porque ha dejado de ser humano hace más de 80 años, aun así todo su conflicto interno con la humanidad es un tanto exagerado para lo mucho que convive con ellos en su cotidianeidad. No es como si no hubiera vivido rodeado de humanos y su exploración en la vivencia completa del vampirismo parece no haber durado mucho.
Además de todo eso, el niñito es inseguro, celoso y paternalista. Fuerte en esto último porque una de mis anotaciones fue: Meyer alargó lo suficiente este libro para acordarme lo paternalista que fue Edward durante toda la saga, especialmente cuando se trata de la decisión de Bella sobre convertirse. Toma decisiones por ella más de una vez.
Algo que Bella nunca logró percatar fueron los constantes celos de Edward hacia todo hombre que se le acercara con una intención romántica (Mike Newton, Jacob y otra fila de hombres de Forks); por lo tanto, sólo pudimos tener una parte de ellos en "Eclipse" cuando Jake empezó a ser mucho más descarado con su coqueto y por el beso. Pero en este libro la Meyer se emocionó relatando esta parte más "oculta" del Cullen, lo que fue muy chistoso...porque es un personaje muy gracioso.
Me reí en demasiados pasajes del libro porque el humor de autodesprecio de Edward resuena bastante con mi tipo de humor. Bella era muy emocional en el primer libro, quizá con el propósito de que me la tomara más en serio todo su drama adolescente, pero el vampiro brillante tenía un catálogo amplio de chistes sobre sí mismo a los que no me pude resistir.
Creo que lo comenté en algún punto de este texto, pero es complicado reseñar una historia ya conocida y criticada en todo sentido incluso cuando esta perspectiva es totalmente nueva. Esto sucede porque esta novela se enfoca en exactamente los mismos pasajes, lo cual supongo que fue un problema para ella al abordar este libro. Toda historia quiere contar algo nuevo y también hay una expectativa de aquellas cosas que vivió Edward en su camino a entender este nuevo sentimiento.
A mí me gustó como Meyer trató toda la primera parte del libro hasta el encuentro con los vampiros nómades James, Victoria y Laurent. Toda esa primera parte fue entretenida y me permitió entender muchísimo mejor la dinámica interna de los Cullen que se pierde en la mayoría de la saga por los constantes problemas que acarrea la presencia de Bella, ya que los diálogos mentales y no mentales que tiene nuestro protagonista con su clan nos entrega más información sobre ellos. Rosalie no es tan superficial. Emmett no es sólo un gigante bonachón. Alice no es sólo la rarita adicta a las compras, aunque si lo es un poco. El relato de Edward nos amplia la personalidad de cada uno de ellos.
Sólo hay uno que se mantiene inalterable: Carlisle, el patriarca...y puedo decir que hasta el mesías por la forma en que Edward piensa sobre él. Nunca había pensando en los Cullen como una secta pero Edward describe a Carlisle como un pastor que los guía ser mejores humanos aunque ya no lo sean. La descripción de su dinámica "familiar" suena bastante sectaria. Entiendo que el mundo de los vampiros que crea el universo Twilight se basa mucho en los clanes y la protección de la "especie", por algo existe la figura de los Vulturi; aún así creo que los Cullen se pasan muchos pueblos con la dinámica interna que generan. Son una familia...lo fingen y también lo intentan, pero la admiración que tienen con Carlisle va más allá de una figura paterna donde encuentran refugio, es casi un guía espiritual al que obedecer.
Volviendo a la historia y mi crítica, ya dije que me gustó hasta la aparición de los nómades porque cuando James comienza su cacería es que todo se vuelve un tedio.
Entiendo, les juro que entiendo, que Meyer se quiso aventurar a relatar escenas emocionantes sobre esta persecución debido a que Bella se va al hotel y después llega a su encuentro con James donde queda mal herida hasta perder el conocimiento; entonces hay piezas que no existían hasta ahora en esta historia. Cómo llegan los Cullen al lugar donde la ha citado el vampiro malvado y la historia que inventan para que nadie sospeche lo que ha sucedido con la malherida Bella, que termina con los huesos rotos. Sí, todo eso es interesantísimo si se cuenta bien.
Me pasó que encontré esa parte más larga que emocionante. Primero, creo que no es una buena idea gastar más de una plana en describir porqué decidieron robarse un auto y no otro porque no era de un interés urgente para la trama. Tampoco el relato eterno del viaje de los Cullen desde el aeropuerto hasta la academia de danza, donde Bella estaba siendo torturada por James. Entiendo que éste último tenía -o puedo suponer que la tenía- la intención de crear la atmosfera de desesperación y/o angustia que sentía Edward al no poder apresurarse más a buscar a su amada secuestrada. Pero fue innecesariamente largo lo cual contrasta con el hecho de que no nos relataron de manera más explícita el asesinato de James, cuando era lo más interesante de esa parte de la historia.
Lo mismo pasa con la escena de Edward revisando el vídeo grabado por James en la academia, donde se nos relata nuevamente lo vivido por Bella y parte de lo que ya se nos relató por Edward. Es la escena más innecesaria del libro. Edward sabía lo que su amada había vivido a manos del antagonista del primer libro. YA SABÍA TODO. No era necesario el relato de un vídeo con la extensión que se trató. Meyer sobre explica siempre, pero en este libro se superó.
La parte cúlmine de esta historia es donde se reflejan en mayor medida los problemas de la escritura de Meyer. Se alarga en explicarnos todo el contexto para una auto inserción en la historia, como si eso nos ayudara a entender mejor qué está pasando cuando sólo necesita ser estratégica con qué palabras usar, como graficar en corto los sucesos. Escribe mucho para decir muy poco. Esa es la sensación que me daba.
Conclusiones
Es un libro muy largo que tiene un valor emocional más grande que su calidad literaria, a pesar de que Meyer ha mejorado mucho como escritora a lo largo de los años.
Sin embargo, creo que funciona muy bien como una primera aproximación al universo de "Crepúsculo". Esto no es menor porque se trata de una una historia muy popular para nuestra generación, desde el punto de vista de un protagonista muy gracioso.
Su lectura me llevó a pensar que fue una buena decisión haberlo leído cuando se filtró en el 2008 o 2009, y ahora que está completo porque este libro siempre permite tener una perspectiva mayor de este romance medio tóxico entre un vampiro y una frágil adolescente. Meyer no asume que te has leído el primer libro y ha agarrado toda la historia para reescribirla de forma sumamente fiel, lo cual puede tomarse como un descarado fanservice, porque tampoco era necesaria esta perspectiva, o una alternativa más audaz de comenzar a conocer o repasar la saga Crepúsculo. Digo audaz por la extensión de la novela, "Crespúsculo" es mucho más corto.
Los puntos a favor siempre será el relato de Edward sobre los distintos hechos memorables de la historia como lo es la escena del furgón que casi mata a Bella o cuando debe succionar el veneno de su sangre después de que ésta haya sido mordida por James. Esta nueva perspectiva siempre fue y será de interés para una lectora aficionada de la saga como lo es esta humilde servidora.
Solamente que hay escenas nuevas que no lograron el impacto deseado en mí, las cuales se concentraron en la parte final del libro y fueron escenas nuevas. En específico la escena de la persecución de James en Arizona fue un tedio leerlo por una minuciosa e innecesaria explicación de cosas que no interesan. De todas formas, esta opinión está totalmente contaminada por el hecho de que yo he leído "Crepúsculo" más de cinco veces en toda mi vida, por lo que recuerdo bastante bien la historia y tengo un prejuicio en mi cabeza de lo que quería leer en esta parte del libro. Por lo tanto, también puede ser que las expectativas me jugaron en contra.
¿Me ha gustado? Si. ¿Lo leería de nuevo? Probablemente no.
Como una última reflexión, con esta lectura he podido comprobar que Stephenie Meyer parió a una cantidad de escritoras de novela rosa contemporáneas impresionante. Nada más qué decir.
Saludines!
Pd: Como siempre. Todas estas reseñas están sujetas a ediciones posteriores porque se me da la gana.





