domingo, 18 de octubre de 2026

Tengo bloqueo lector

Una de las cosas más frustrantes es no poder balancear mi cabeza con mis actividades amadas. Quiero hallar algún culpable de la situación en la que me encuentro, pero soy sólo yo y mi incapacidad de enfrentar un texto más complejo que el promedio. No soy tan inteligente como me gusta aparentar ser, así que me encuentro en esta situación donde leer una página es como una tortura personal. No logro ni retener la mitad.

Quiero pensar que es la emoción por haber visto a los BTS, mis queridos, y querer vivir ese momento durante toda la semana. No puedo hacerlo. Sería deshonesto porque mi incomodidad con leer comenzó desde hace mucho antes.

Leí por primera vez Georges Bataille, un escritor franchute cuyo nombre llegó a mi conocimiento gracias a alguien que habló sobre su libro "El erotismo" en Youtube. Fue una recomendación útil ya que reflexiona -en parte- sobre la literatura erótica. Como es de mi interés, inmediatamente comencé a buscar parte de su catálogo en la biblioteca pública y lo encontré en forma de relatos bajo la editorial "La Sonrisa Vertical". El libro que me interesaba encontrar no está (creo), pero sí tienen recopilaciones de cuentos cortos como "Madame Edwarda" y "El muerto". Pedí el libro a penas lo encontré. 

Ambos textos eran bastante cortos y en la edición del libro habían grabados (creo) que reproducían escenas de uno de ellos  -"Madame Edwarda"-. Muy bonito todo. Su lectura no tuvo dificultad alguna. Sin embargo, en el libro había un prólogo escrito por el autor en donde reflexionaba de manera intensa sobre el placer y cómo este se relacionaba con el dolor, ambos como parte de un mismo espectro dentro de las emociones humanas. Esta reflexión era el tema principal de ambos cuentos y encontrar esta reflexión era su intención prinicipal. Han pasado semanas desde que lo leí y me prometí a mi misma leer nuevamente el prólogo antes de regresar el libro...Simplemente no pude.

Después de leer ese prólogo tan intenso, profundo y totalmente inesperado para mí, creo que no pude leer nada más cómodamente. Me quedé paralizada cuando avancé la página que me llevaba a "Madame Edwarda". Quise hacer lectura lenta y reflexiva como me dice la gente del TikTok y de Youtube sobre ambos textos...y lo hice, pero no pude volver a ese prólogo.

Desde ese momento me ha costado demasiado continuar con mis lecturas. El último libro que leí completo fue "Desayuno en Tiffany's" de Truman Capote, el cual iba acompañado de tres relatos adicionales en la edición disponible en la biblioteca. Eventualmente escribiré sobre ellos en el blog porque simplemente me ha encantado la pluma de este gringo, aunque haya sido un real conchetumare con la Harper Lee.  

Probablemente también sea una conchetumare con estos weones porque voy a leer el libro de la Lee próximamente sólo para reseñar a ambos autores, cuya historia de vida esta marcada por la traición y las adicciones (TRUMAN CAPOTE), en una misma entrada. Bueno, eso es harina de otro costal.


Le informo a NADIE que había comenzado a leer "Una Corte de Rosas y Espinas" de la Sarah J. Maas porque FOMO. Fue una pésima decisión para alguien ya había comenzado con un bloqueo lector, porque es de un género que no me gusta mucho y de una autora respecto de la cual había escuchado opiniones demasiado mixtas. Lo estaba leyendo por mero morbo y para entender las lecturas actuales de la gente joven. Entonces, era una receta para el desastre.

No estaba mal según yo. La escritura era bastante fluida y supo construir un universo con bastante personalidad en pocas páginas. Aun así era demasiado descriptiva en algunas ocasiones, lo cual ralentizaba mucho el relato y éste comenzó a perder un poco de ritmo. Esto me aburrió y lo dejé. Aunque probablemente lo vuelva a pedir prestado y lo termine. No sé.

Me siento frustrada porque perdí un poco de las cosas que me había prometido hacer antes de terminar el año. Leer mucho más. Aprender mucho más a como manejar esto de las reseñas y tener generar más habilidades para mejorar mi explicación de los elementos que me gustaron de un libro, dejando un espacio poco venenoso para aquellos que simplemente odié. No puedo. Sin leer de una forma más reflexiva, no puedo avanzar.

Lo estoy intentado de nuevo eso si. Lo juro. Me lo estoy prometiendo a mí misma en este momento.